Posteado por: vicentecamarasa | 29 noviembre 2014

TEXTOS PARA CONOCER EL DESIERTO. TUAREG, VÁZQUEZ FIGUEROA

Textos extraídos de Tuareg de Vázquez Figueroa

 

Hamada

Una inmensa llenura sin horizontes, tan plana como la más plana de las mesas, en la que el sol reverberaba de contínuo dificultando la visión, cortando el aliento y haciendo hervir la sangre a hombres y bestias (…) Una planicie compuesta por millones de negras piedras cuarteadas por el sol y una arena muy gruesa, casi grava, que el viento no lograba arrastrar más que cuando soplaba enloquecido con las grandes tormentas.

Un erg

Un erg como el de Tikdabra, formado por una interrumpida sucesión de altísimas dunas que se prolongaban como un mar de gigantescas olas (…) como una trampa de arenas movedizas en la que hombres y camellos se hundían a veces hasta el pecho

Tomado de wikipedia

Una lluvia en el desierto

Allí estaba al fin la unión maravillosa y fecunda, y pronto, con el sol de aquella tarde, la dormida semilla del acheb despertaría violentamente, cubriría la llanura de verde, y transformaría el árido paisaje en la más hermosa de las regiones, floreciendo apenas unos días para sumergirse luego en un nuevo y largo sueño hasta la próxima tormenta que tal vez tardara otros quince años en llegar.

Tomado de epictomato.com/desert-chile-bolivia-atacama/

Una sebhka

Un gran lago salado que se abría ante él como un mar petrificado del que no alcanzaba a distinguir la otra orilla (…) En sus orillas pantanosas los mosquitos proliferan por miles de millones formando auténticas nubes que, en la caída de la tarde y en los amaneceres, ocultaban el sol y hacían la vida imposible a cualquier hombre o bestia que se aproximara (…) Muchísimos años atrás, cuando el Sahara era un gran mar y éste se retiró, el agua salada quedó atrapada en multitud de hoyas semejantes, en las que más tarde se desecó muy lentamente, amontonando en el fondo una capa de sal que, en su centro, alcanzaba a menudo varios metros de grosor. No era raro que, a veces, corrientes subterráneas de aguas salitrosas los alimentaran también cuando llovía, y de este modo, cerca de las orillas se formaba una zona de arena húmeda y salobre, pastosa, que el sol quemaba hasta convertir en una costra dura, como una corteza de pan recién sacada del horno

Tomado de www.through-africa.com

Termoclastia

El macizo de Sidi-el-Madia se alzaba de improviso en la llanura, rojo y ocre (…) El eterno viento del desierto había barrido sus cumbres durante millones de años despojándolas de todo rastro de tierra, arena o vegetación, y su apariencia era la de una infinita roca desnuda, reluciente, castigada por el sol y cuarteada por las brutales diferencias entre día y noche. Los viajeros que en alguna ocasión habían atravesado esas montañas aseguraban que en los amaneceres se escuchaban voces, gritos y lamentos, aunque se tratara, en realidad, del estallido de las piedras recalentadas cuando la temperatura descendía brutalmente

Tomado de wikipedia

Amplitud térmica

Más de cincuenta grados de diferencia podían existir en el desierto entre la máxima temperatura del mediodía y la mínima que precedía al alba, y Gacel sabía por experiencia que aquel frío traidor lograba meterse en los huesos del viajero inconsciente (…) Dura tierra en la que un hombre podía morir de calor o frío en el término de unas horas

Las palmeras aman tener la cabeza en el fuego y los pies en el agua (…)

 

Para saber más del:

Clima y paisaje desértico

Los oasis

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